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16 (+1) canciones de amor y los 26

La semana de mi cumpleaños número 26 tuvo varios momentos memorables. Supongo que empiezan el día que B. no encuentra las llaves y pasa buscar una copia a mi casa, tras lo cual caminamos, conversamos y quedamos de vernos en la noche, junto a A. A. y B, resultan ser más que agradables, conversamos del amor, de las relaciones amorosas, de las cosas místicas, de cortes de pelo, de gente que tenemos en común y de la soledad.

Temprano, M. me había avisado que no podía dormir en casa los dos días siguientes, porque llegaban visitas extranjeras. Le digo a B. y dejamos las llaves escondidas. Pero B. no duerme al día siguiente en casa y fallamos en la logística, así que duermo sobre un lote de cojines en un rincón de mi casa.

Esa misma tarde había aprendido que algunas cosas, con amor de por medio, son mucho más satisfactorias.

En el tercer día de mi semana de cumpleaños, no voy a la U por lo mal que había dormido sobre los cojines así que aprovecho el día, paso al banco y me compro cordones verdes. Me junto con C. para regalarle un par de entradas y luego corro a almorzar a casa. A las 14:30 habíamos quedado con B. de encontrarnos para arreglar el problema de las llaves. Ella almuerza y duerme una siesta. Yo leo. Luego se va y duermo dos horas. Salgo. A la noche regreso para dormir ahí.

Descanso el cuarto día. Cancelo compromisos, me duele el estómago. Al quinto día, celebro. Amigos, muchos amigos, gente que me quiere de verdad sin una gota de odio. ¡Incluso llega V.! Cervezas. Pollo. Papitas. Pesto. Pasteles. Es de noche y nos vamos a donde E. y D. trabajan. Somos pocos, ni siquiera la mitad, así que nos quedamos conversando y tomando vodka. Mucho vodka. S. anda especialmente atenta, simpática y cariñosa conmigo. "Es culpa del trago, pero está bien... si tampoco está tan borracha". S. se va y tenemos una conversación ridícula, graciosa y bastante confusa, pero está bien. "Es culpa del trago".

Me siento mal y me refugio en una oficina. E. llega conversar largo y tendido conmigo. Yo me siento mal, pero lo escucho. En el patio, D. y N. escuchan Descendents. C. sigue tomando. C. llega a dar jugo. C. se cae por la escalera. Con C. nos vamos y antes de que pueda decir nada, está durmiendo sobre mi cama.

El día "D", reviso blogs y hay una invitación de P. (P porque tiene pecas, aunque podría ser B. porque me cae bien) a hacer una compilación de las 16+1 canciones favoritas del "69 Love Songs" de los Magnetic Fields. El día "D" almuerzo comida ecuatoriana con M. y L. En la tarde celebro con mis hermanos más grandes y mi hermana menor, también con P. (por primera vez en casi 10 años). En la noche, hay muchos saludos y me emociono un poco. Hago las tareas. El séptimo día, termino la lista y voilá.


Ni por todo el té de China

Como leía por ahí, tratar de traducir el imaginario de Merritt al español es difícil (hay muchas metáforas y chistes en doble sentido) y hacerlo bien, es admirable. Rescatar el espíritu de sus canciones al español (un idioma tan complejo y plagado de recovecos, como inútil y poco práctico), todavía es más difícil.

Sacar un disco lleno de covers que cumplan con lo anterior es, de hecho, una tarea difícil.

Invitar a Russian Red a que cante contigo alguna de esas canciones de amor, bueno, sería un milagro.

Intentar hacer tu propia versión a partir de la nada, bueno, toma su tiempo. Sobre todo si quieres darle un sentido coherente.

Grabarte haciendo esa versión, requiere mucho valor y muy poco amor propio.

Pero no poder hacer el SibM, puta, arruina cualquier cosa.